Enero 27 de 2020

Somos privilegiados al haber nacido en un tiempo en el que vivieron Maestros como Sri Swami Sivananda y Sri Swami Satyananda. Haberlos conocido y haber recibido sus enseñanzas es un privilegio único que Dios nos ha dado. En dónde estaríamos si no hubieramos tenido la oportunidad de conocer Maestros como ellos y solamente haber leído sobre ellos en los libros? Su inspiración y gracia son las que nos guían.

La esencia de la enseñanza de nuestros gurús es la de que a través de una lámpara se pueden encender muchas otras. Enciendan la lámpara del bhakti, jnana y karma en la vida de todas las personas. Amen a todos y dejen que el amor fluya como fluye el Ganges. El amor debe ser impersonal, incondicional. No es con una expectativa, sino con un entendimiento de que  amándolos a todos, están amando la divinidad dentro de ellos. Sri Swamiji dijo esto de manera clara, “Si Dios está en cada uno, recuerden que cuando esa persona tiene hambre, Dios en ella tiene hambre. Cuando una persona tiene sed, Dios en ella también tiene sed. Cuando una persona está sufriendo, Dios en ella también está sufriendo. Cuando una persona está feliz, Dios en ella también está feliz. Cuando una persona está satisfecha, Dios en ella también está satisfecha”. Cada una de esas personas es el reflejo de esa fuerza superior. Este es el convencimiento que debemos tener cuando llegamos a la plenitud de nuestro viaje espiritual. Estas son las enseñanzas eternas de nuestro Parampara, nuestra tradición. Estas enseñanzas del Parampara no están confinadas a Rikhia o a Munger, son globales, pues estos ideales y pensamientos aplican a todos y cada uno.

Por lo tanto, siempre recuerden este sutra, “Enciendan en la vida de todas las personas la llama del conocimiento, la llama del servicio, la llama de la devoción y dejen que el amor fluya como fluye el Ganges”.

 

Tomado de Avahan E magazine, julio – agosto 2013

ENSEÑANZAS

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