Mayo 24 de 2020

Desde la perspectiva espiritual, los fundamentos de una vida ideal son sadvichara, sadvyavahara y satkarma: pensamiento apropiado y correcto, comportamiento apropiado y correcto y acción apropiada y correcta. Una vez que uno piensa, se comporta y actúa correctamente, puede comenzar a pensar qué es lo que quiere adquirir y qué es lo que quiere dejar para encontrar armonía, paz y equilibrio en la vida, lejos de las distracciones de la vida material.

Los seres humanos por naturaleza no son seres espirituales, por naturaleza son seres tamásicos. Un árbol no puede decir “por mi naturaleza son fuego”. Debe decir, “mi naturaleza, mi forma y mi cualidad es madera, aunque el fuego está contenido en cada grano de mi cuerpo”. Un árbol debe reconocer que es un árbol y no fuego. De la misma manera, ustedes deben reconocer que son seres humanos condicionados, tamásicos y no seres divinos trascendentales. Aunque esa naturaleza trascendental y divina está dentro de cada poro de su cuerpo, aún así están hechos de material tamásico, sensorial y es por esto por lo que todo sucede a ese nivel. Deben admitir esto. Esta percepción es lo que los lleva a sadvichara, stakarma y sadvyavahara.

Como ustedes existen en el estado condicionado de tamas, todas sus expresiones están condicionadas por los agentes que alimentan tamas. Estos agentes son expresiones tamásicas de la mente. La perspectiva espiritual dice que de tamas hay que evolucionar a sattwa. Para esto, las tres bases son: pensamiento, comportamiento y desempeño apropiados, correctos y veraces. Los yamas y niyamas se originan a partir de estas tres bases. Contrarrestan las expresiones y respuestas de tamas y las cambian a sattwa. De los cientos de yamas y niyamas se pueden hacer algunas escogencias de acuerdo con los gustos, las aspiraciones de la enseñanza y las metas individuales que se quieren alcanzar.

Maharishi Patanjali hizo su escogencia y seleccionó cinco yamas y cinco niyamas que llenaron sus aspiraciones de Raja Yoga. De manera similar, en el Hatha Yoga en donde era necesario crear otras condiciones, surgieron otros yamas y niyamas. En el Jnana y en el Bhakti yoga también existen diferentes grupos de yamas y niyamas. En cada sistema, de acuerdo con sus necesidades, se adoptaron, del tronco central de sadvichara, sadvyavahara y satkarma, algunos yamas y niyamas.

Los sabios pusieron los yamas y niyamas como los primeros componentes del sistema yóguico. Esto es importante pues es una indicación de que creían que el propósito del yoga era desarrollar una mejor calidad de vida, una mejor condición mental y de expresión. Desarrollar una mejor manera de inspirar, promover, apoyar, coadyuvar y crecer. Por esto decían que lo primero era comenzar a trabajar con la propia vida con la ayuda de yamas y niyamas. Los sabios hicieron énfasis en que lo primero era trabajar con la propia vida. Hay que comenzar por afinar, ajustar y modificar la vida, el pensamiento y el comportamiento. Comenzar el proceso con esto. Conectarse con la positividad y mientas se logra alcanzarla, gastar algo de tiempo, de media a una hora en la salud física: asana y pranayama. Gastar algo de tiempo, de media a una hora en su salud mental: pratyahara y dharana. Gastar algo de tiempo, de diez minutos a media hora en su salud espiritual: meditación y samadhi. El énfasis está en trabajar con su vida para mejorarla y por lo tanto los yamas y niyamas vienen primero en el yoga y en la vida espiritual.

—Extracto de Yoga Chakra 4: Cultivating Sadgunas publicado en SATYA KA AVAHAN 10 May–June 2017

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