Mayo 24 de 2020

No existe el poder del perdón como tal. El perdón es una cualidad y estado mental, de la misma manera que son estados mentales la depresión o el nerviosismo. Ustedes perdonan, pero solo siguiendo sus intereses. Perdonan a sus allegados y a las personas a las que aman si cometen un error. Pero si el error lo comete una persona lejana, no la perdonarán. Lo sentirán como un ataque de la otra persona a su ego y su arrogancia.

Aunque tienen la habilidad de perdonar, esta es limitada, depende de su ego y de sus intereses. La misma cualidad que ahora es solamente momentánea, tiene que extenderse por minutos, horas, medios días, días completos, una semana, dos semanas, un mes. El período del estado mental se debe extender, no debe fluctuar como lo hace ahora.

Si logran mantener ese estado mental, liberan a la mente de los efectos negativos y de las puyas que los rodean en la sociedad, y el mundo, los reconocerá como personas que perdonan. Si piensan, “Oh, Soy un gran perdonador”, lo que están creando es otra identificación egoísta de sí mismos de que son personas que perdonan.

Por lo tanto, una persona que perdona no sabe si es o no una persona que perdona. Es un estado natural de su mente. Si piensan, “Hoy perdoné y estoy feliz”, esto significa que no han perdonado el incidente. Todavía están aferrados al incidente sintiendo que fueron capaces de liberarse de algo. Sin embargo, no han perdonado. Perdonar es un estado de la mente al igual que lo son la felicidad, la depresión, el sueño, la ensoñación y la vigilia.

No existe el poder del perdón. Cuando están felices, esto es perdón. Cuando están felices, kshama, perdón, es natural y espontáneo. Si no están felices, no están cumpliendo con el primer yama. ¿Cómo pueden pasar al segundo yama: el perdón? ¿Creen ustedes que son lo suficientemente brillantes para saltarse todos los cursos, primero, segundo, tercero, cuarto y llegar derecho al décimo grado? Con razón la sociedad ha fracasado hasta hoy.

En la sociedad, solamente unas pocas personas han hecho un esfuerzo para ir de curso en curso y se han convertido en profesores de la civilización. Ellas no cometen el mismo error y aún así la sociedad no los escucha. Todo el mundo sigue cometiendo el mismo error, generación tras generación, a pesar de que las enseñanzas espirituales han sido muy claras.

Hacia la Felicidad

La gente se quiere sentir poderosa. Se sienten conectados con la fortaleza, la posición y el poder y no con la simplicidad y la humildad. Una persona que vive de manera sencilla y es humilde será vista por los demás como una persona sin poder, sin posición y de fácil manipulación. Es solamente un error del entendimiento humano, puesto que en donde se superan los efectos del ego, es realidad en un estado mental pacífico y bienaventurado.

Otras personas, en razón de sus propias motivaciones y deseos de poder y posición, tratarán de manipular a la gente sencilla e inocente y a quienes no les importan ciertas cosas. Así es la naturaleza humana. La gente siempre busca quien le obedezca, pero esta es una actitud material. ¿Por qué la gente no mira el estado mental en el que vive la persona: un estado de sencillez, felicidad y humildad?

En lo que tiene que ver con los demás, no hay humildad ni perdón en la vida de las personas. Esta es la primera lección de los yamas en yoga los cuales comienzan con manah prasad, felicidad. Hacer la mente satisfecha y feliz. Modifiquen sus ideas, pensamientos, creencias y filosofía. Repitan el nombre de Dios y vivan de acuerdo con Su voluntad. Con esta actitud, las acciones, actitudes y comportamientos en su vida no los afectarán como tiburones y flechas. Por el contrario, sonrían a la gente cuando tratan de imponer su voluntad sobe ustedes. Simplemente vean que tan agitados, tensos y furiosos son sus gestos y agradézcanse a sí mismos por estar felices.

 

Agosto 2, 2015, Ganga Darshan, Munger

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