Mayo 24 de 2020

Todo el concepto de la vida espiritual se basa en un principio puro y simple expuesto en el Bhagavad Gita (2:48) Samatvam yoga uchyate – “Yoga es ecuanimidad mental.” Yoga es el método para encontrar armonía y equilibrio dentro de uno mismo.

Esta armonía es el equilibrio entre lo alcanzable y lo no alcanzable, entre lo perfectible y lo no perfectible, entre lo que proporciona felicidad y lo que causa infelicidad. Es el equilibrio entre las dos polaridades de la vida. Este es el primer escalón en la vida espiritual.

El concepto de equilibrio no desaparece mientras haya vida. La vida es una expresión de paradojas, desde el nacimiento hasta la muerte. Hasta el momento de la muerte, tenemos que encontrar la fortaleza para experimentar el equilibrio. Tenemos que encontrar la fortaleza para trabajar y vivir de manera armoniosa, lo cual significa tener conciencia del cuerpo, de la salud y de la enfermedad, con conciencia de la mente y sus atracciones, y con conciencia de cómo encontrar armonía y paz. Lo que constituye la base inicial de la vida espiritual es el descubrimiento de esta armonía y paz.

La necesidad del esfuerzo

Se ha dicho que el yoga comienza con asana y otras técnicas. Se ha dicho que la vida espiritual comienza con disciplina. Sin embargo, con base en las ideas y experiencias de profesores y maestros, la verdadera vida espiritual se desarrolla y experimenta cuando la persona comienza a tener control sobre los estados fluctuantes del cuerpo y la mente y obtiene equilibrio sobre su expresión.

Debemos hacer un esfuerzo para encontrar esta armonía en pensamiento, comportamiento, acción, vivencia, en el entorno, en el hogar y en nuestra profesión.

Las diferentes prácticas y la sadhana del yoga ayudan, pero la materialización de la vida espiritual comienza con el equilibrio de uno mismo. No importa si somos principiantes o estudiantes avanzados, siempre debemos tratar de encontrar esta armonía en la acción, en la no acción, en el dolor y en el placer, en la felicidad y el desasosiego. Esta es la prueba definitiva del esfuerzo espiritual humano.

 

28 de abril, 2006, Ganga Darshan, Munger. Tomado de Yoga Magazine, Bihar School of yoga, enero 2016

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