Febrero 28 de 2020

De acuerdo con la psicología yóguica y la psicología oriental y occidental, las tendencias negativas de nuestra personalidad deben expresarse, nos guste o no. Los estados de ánimo negativos no se pueden erradicar por completo. La psicología moderna ha definido el miedo de muchas maneras diferentes y existen distintos tipos de miedo. Los niños le tienen miedo a la oscuridad y otras personas le tienen miedo a viajar en avión porque piensan que se pueden caer o que pueden ser secuestrados, sin pensar que es la forma más segura de viajar en el mundo. El miedo también puede ser causado por inseguridad, por ciertas aversiones o por la incapacidad para hacer frente a situaciones difíciles de la vida. Por ejemplo se puede tener un jefe a quien se le teme. Si él llama se comienza a sudar, el corazón se acelera, la presión sanguínea sube y se comienza a temblar sin que exista razón real alguna. Como estos, existen muchos otros miedos que tenemos que enfrentar. Sin embargo, podemos desarrollar el estado mental de observador de nuestras reacciones mentales y fisiológicas y así controlar los síntomas. Mediante el control de los síntomas eventualmente se pueden controlar también las tendencias. Es aquí donde entra en juego el pratyahara.

En primer lugar, debemos desarrollar la actitud de ser testigos de todo lo que ocurre dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Después de que seamos capaces de desarrollar esta actitud de testigo, de observador o de vidente, podemos observar cómo una tendencia mental influye en nuestras acciones, comportamientos y patrones emocionales e intelectuales. En ese momento es cuando buscamos una manera racional de manejar este trastorno en nuestra personalidad.

Hay una práctica llamada antar mouna en la que se observan los pensamientos y las emociones, se crean y eliminan pensamientos y se desarrolla la atención y la conciencia. Este es uno de los métodos más eficaces para luchar contra cualquier tipo de perturbación destructiva en nuestra personalidad. Este método aplica al miedo, al odio, a los celos, a la ira, a la frustración, a la depresión o a cualquier estado mental negativo.

Tomado de Negative States of Mind & Yoga, Satsang with Swami Niranjanananda Saraswati, Ganga Darshan (1986-89)
Publicado en Yoga Magazine http://www.yogamag.net/archives/1990/fnov90/sat690.shtml

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